En los últimos años, los aceites esenciales han encontrado un lugar importante dentro de la fisioterapia y la aromaterapia. Su aplicación en masajes contribuye a relajar la musculatura, aliviar la tensión y favorecer una sensación de bienestar físico y mental. Además, al ser difundidos en el ambiente, los aceites ayudan a crear entornos más calmados y armoniosos, lo que complementa las terapias de recuperación y cuidado personal. Hoy en día, su uso se extiende tanto a tratamientos profesionales como a prácticas cotidianas de autocuidado.